¿Sabe elegir bien las joyas para viajar? De vacaciones, tendrá que seleccionar solo algunas piezas para llevar en la maleta, y debe hacerlo pensando en el tipo de escapada, en sus looks y en la época del año.
Para empezar, este tiempo tiene muchos elementos (mar, arena, cloro, protector solar) que no son buenos amigos del brillo del oro. Hay piezas que pueden aguantar sin problema el ritmo del verano, mientras que otras conviene dejarlas en casa y utilizarlas en otro tipo de planes.
Joyas para viajar: ¿qué piezas son más seguras?
A la hora de elegir joyas para viajar, lo más sensato es optar por piezas que sean sencillas, resistentes y fáciles de llevar. Seguro que en su joyero tiene anillos, colgantes, pulseras y pendientes atemporales, que se puede poner con cualquier look y en cualquier época del año. Son las que más sentido tienen de vacaciones, frente a otras más llamativas o con un toque de color.
Por ejemplo, el oro de 18 quilates es buena opción, porque es un material resistente que aguanta bien el trote del verano. Igual que las cadenas finas, los pendientes pequeños o los anillos sin piedrecitas. Son cómodos, combinan con todo y no molestan en el día a día.
Joyas que es mejor dejar en casa
Por el contrario, todos sabemos que hay piezas que son para las ocasiones especiales y que no tiene sentido llevar de viaje. Por ejemplo, deje en casa las piezas que tengan piedras más delicadas, cierres o engastes, porque corre el riesgo de perderlas. Además, es posible que se resientan con la humedad, la arena o los cambios de temperatura.
También es recomendable no utilizar como joyas para viajar aquellas con mucho valor sentimental o económico, a no ser que sea estrictamente necesario. Y si lo hace, al menos evite llevarlas en la playa o en la piscina.
Las piezas con un baño de oro, además, suelen ser más sensibles al roce, al calor, al cloro de la piscina o al agua del mar. Lo mejor es dejarlas en casa y utilizarlas en otro tipo de situaciones.
Sol, playa y piscina: los enemigos de las joyas
No todas las joyas que tiene en su joyero sobrevivirían a un día de playa o a cualquier plan con una temperatura cercana a los 40ºC. El sol, la sal y el cloro son enemigos de la joyería, y suelen afectar al acabado de las piezas.
- El agua del mar puede dejar residuos que quitan el brillo del metal y dejan un acabado opaco.
- El cloro de la piscina suele ser agresivo con algunas aleaciones.
- El sol acelera el desgaste de los recubrimientos.
Por tanto, lo recomendable es que guarde las joyas para viajar en el hotel a buen recaudo y, en caso de llevarlas durante el día, se las quite siempre antes de bañarse o exponerse al sol.
¿Y cómo transportarlas? Lo ideal es utilizar un joyero o estuches individuales para evitar el roce entre las piezas, así como alejarlas de cosméticos, perfumes o cremas, porque pueden afectar al brillo del metal.
Si tiene en casa alguna pieza que se ha puesto fea con el paso del tiempo, que ha perdido su brillo o simplemente ya no tiene ningún valor sentimental, en Oro Money somos su compraventa de oro de confianza en Las Palmas y compramos sus joyas, estén en el estado que estén.

