Si tiene la cabeza ya puesta en los planes de verano, ¿sabe cómo proteger sus joyas en la playa? Le damos los trucos que debe tener en cuenta para que no se pongan feas.
Puede utilizar sus joyas favoritas en la playa o en la piscina, aunque debería tomar algunas precauciones. La razón es que el cloro, la sal, la arena y los productos solares pueden afectar al brillo y dañar las piezas con el paso del tiempo, por mucho que el oro sea un metal muy resistente. El problema es que hay joyas con aleaciones, cierres muy sensibles y piedras preciosas que necesitan un cuidado especial.
Por qué la playa y la piscina afectan a sus joyas
La playa y la piscina no son los mejores entornos para la joyería. Por un lado, el agua salada puede dejar residuos y acelerar el desgaste de algunas aleaciones presentes en joyas de 18 quilates o inferiores. Por el otro, el cloro puede debilitar algunos componentes metálicos de las piezas y afectar a los engastes.
Lo mismo con la arena, porque actúa como un abrasivo que puede provocar pequeños arañazos en la superficie del oro y de las piedras. Y a esto hay que sumarle las cremas solares, los aceites y el propio sudor, que dejan una película que apaga el brillo natural de las joyas.
¿Qué piezas debería dejar en casa?
No todas las joyas responden de la misma manera a la playa o a la piscina. Por ejemplo, los anillos con piedras engastadas, las cadenas finas y los pendientes pequeños corren bastante riesgo, porque puede perderlos sin darse cuenta.
Las perlas y las piedras preciosas, como las esmeraldas, son muy sensibles al cloro y a algunos cosméticos. Así que, si desea llevar joyas durante sus vacaciones, lo ideal es que elija piezas sencillas y resistentes, y que reserve las más delicadas para la noche o para otro tipo de planes.
Cómo proteger las joyas si decide llevarlas
El mejor consejo para cuidar y proteger sus joyas es la anticipación. Es decir, prevenir antes de que sea demasiado tarde, y estos son los consejos que debería poner en práctica:
- Aplique primero el protector solar y espere unos minutos antes de ponerse las joyas. Evitará que los residuos se acumulen sobre el metal.
- Si va a nadar, a practicar deportes acuáticos o jugar en la arena, guárdelas en un estuche pequeño y protegido del sol.
- Evite los cambios bruscos de temperatura y golpes sobre los cierres o engastes.
¿Y al volver a casa?
Por muchas precauciones que haya tomado, lo ideal es seguir algunos pasos extra al volver a casa de la playa o de la piscina.
- Aclare las joyas con agua tibia para eliminar cualquier resto de sal, cloro o cosméticos.
- Séquelas con cuidado con un paño suave y no utilice limpiadores abrasivos ni cepillos duros, porque pueden rayar la superficie.
- Revise también los cierres y las piedras.
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